Prostatectomía Parcial o Radical

Prostatectomía Parcial o Radical

¿Te suena la frase “Tras la prostatectomía, la vida sexual del hombre se acaba”?

¿Qué pasa tras una prostatectomía?

Una de las cosas que más aterra a los hombres, más allá de que una cirugía pueda complicarse, es el riesgo a perder sus erecciones. Sin embargo, esto no siempre es así, esto depende de:

  • Patología y extensión de la misma.
  • Experiencia y habilidad de quien opera.
  • Tipo de cirugía y abordaje.
  • Estado de salud del paciente: antecedentes médicos, hábitos, estado físico y psicológico.
Prostatectomía parcial o radical y anatomía

La próstata es una glándula pequeña que es atravesada por la uretra, por la que pasa tanto la orina como el líquido seminal. Se apoya en el suelo pélvico, en el centro del periné, por lo que se influyen mutuamente, no sólo durante el acto sexual, sino que en el día a día.

Alrededor y en contacto con la propia próstata se encuentran órganos, nervios, vasos sanguíneos y linfáticos, ganglios, músculos y fascia. Todos conectados de forma directa o indirecta, por lo que es importante un buen deslizamiento entre todas estas estructuras tanto antes como después de una prostatectomía.

La musculatura del suelo pélvico, pélvica y abdominal contribuyen a la carga a la que está sometida la próstata y su accesibilidad.

¿Qué puedo hacer si me van a hacer una prostatectomía?

Para empezar, el/la médico hará un diagnóstico completo del problema que afecta y propondrá un plan de acción, pudiendo ser la prostatectomía parte de este. Sin embargo, podemos hacer cosas para contribuir a la recuperación tras la intervención en caso de ser sometidos a una prostatectomía, ya sea parcial o radical:

  • Estado cardiovascular óptimo: hacer ejercicio (no todo tipo de ejercicio).
  • Fortalecimiento y flexibilización del suelo pélvico: musculatura fuerte y sin restricciones en su movilidad, tanto para evitar lesiones y patologías secundarias a la cirugía, como podrían ser la incontinencia urinaria o la eyaculación retardada, como para una recuperación más rápida.
  • Red de apoyo: como cirugía que es, la forma de afrontar el pre y el postoperatorio ha de ser lo menos traumática posible, estresante o temida.
  • Información: cuanto más sepamos, más opciones tenemos para afrontar el tratamiento.

¡Estamos aquí para ayudarte! El estado de tu suelo pélvico y tu movilidad de las estructuras abdomino-pélvicas puede contribuir a que, durante la cirugía, exista un mejor deslizamiento de unas estructuras sobre otras, evitando lesiones y cortes innecesarios.

De cara a la recuperación postquirúrgica, la ausencia de restricciones contribuirá a un mejor drenaje de la lesión, menor pérdida de la integridad neuromuscular y, por lo tanto, la recuperación será más rápida.

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