Dolor Pélvico Crónico y Dolor Postcoital

Tras tener relaciones sexuales tengo dolor de ovarios”

¿Te es familiar esta sensación? ¿sabes que no tiene por qué ser así?

Dolor pélvico crónico

¿Qué es el dolor pélvico crónico?

Empecemos con la siguiente pregunta:  ¿qué es el dolor?

Se trata de una respuesta del organismo ante una posible lesión o bien secundaria a una lesión, como una alarma de que nos podemos hacer daño o de que nos lo hemos hecho. Puede ser:

  • Agudo: su causa es clara y su curso es inferior a 3 meses.
    
  • Crónico: su causa es difusa, con un curso superior a 3 meses (o 6 en algunos manuales).

El dolor crónico provoca cambios no sólo en la o las estructuras dañadas, sino que, al haberse mantenido la señal de alarma durante tanto tiempo, se provocan modificaciones en el sistema nervioso para que el cuerpo funcione de la forma más eficiente posible. Esto quiere decir que las causas y sus consecuencias son múltiples, siendo necesario abordar estas disfunciones de forma minuciosa, sobre todo por sus repercusiones a nivel físico, hormonal, sexual y emocional. También es importante obtener un diagnóstico diferencial entre el dolor pélvico crónico y otras patologías o disfunciones como la vaginitis atrófica.

En el dolor postcoital, es necesario un análisis y una observación de los factores que intervienen:

  • Si ocurre tanto en pareja como en solitario y si aparece en unas posturas si y en otras no.
  • Alimentación, intolerancias y alergias.
  • Antecedentes médicos y medicación.

En el dolor pélvico crónico, este análisis será más extenso, ya que puede haber desde problemas nerviosos hasta vasculares, fasciales, musculares y médicos. Un ejemplo de dolor pélvico crónico es la dismenorrea o dolor menstrual.

¿Qué puedo hacer si tengo dolor pélvico crónico?

El dolor indica daño o posible daño, pero al llevar más de tres meses (o seis), su causa no es de asociación rápida, puede estar ocasionado por una estructura y verse reflejado en otra o bien repercutir en otro punto o función. Por esto, lo primero ha de ser una visita al ginecólogo/a para que descarte patologías, enfermedades subyacentes e interacciones medicamentosas.

Tras haber ido al médico, y que se haya llevado a cabo una exploración o diagnóstico, sería el momento de ir al fisioterapeuta, ¡aquí podemos ayudarte!

Estudiaremos la sensibilidad nerviosa, niveles de activación neuromuscular, existencia de adherencias entre planos fasciales que dificultan el movimiento de las estructuras internas y más.

¡No lo dudes! Contacta con nosotros haciendo click aquí y ponle fin a esta situación, podemos ayudarte.